Feliz Sanidad

Una vez más llegó la Navidad y de nuevo queríamos sorprender a nuestros clientes con un regalo original. Bueno, imaginamos que sorprendidos se quedaron cuando recibieron una calabaza de 8 kilos en la oficina. A ver, mal pensados. No queremos que la gente entienda que queremos dar calabazas a nuestros clientes. Ni mucho menos. Nuestra intención era regalar algo muchísimo más delicioso que, por culpa de un organismo llamado OMS, resultaba ser más mortal que la picadura de una cobra real. Pero bueno, como era Navidad y tiempo de darse un capricho, este gigantesco cucurbitáceo no era lo que parecía y aquí tenéis la prueba que lo demuestra. Para todos aquellos que hayáis recibido nuestro regalo sólo os podemos decir que lo abráis, gritad ¡¡¡ALELUYA!!! a la salud de la OMS y si después queréis, dedicadle una oda a la calabaza mientras la tiráis por la ventana. ¡Feliz Sanidad!

PD: primero, queremos agradecer enormemente a José Luis Cuerda su cameo, su disposición, su entrega, su paciencia y su mordaz y sincera crítica a nuestro regalo.

Y segundo, para aquellos que no sois clientes y en un futuro os animáis a recibir un regalo de este calibre, ya sabéis… Nos hacéis una llamada, una visita, escribís un correo y nos conocemos. Mientras, aquí tenéis una selección de imágenes del proceso de elaboración del regalo. Esperamos que para el año que viene se nos ocurra algo menos… laborioso… o todo lo contrario.

Bienvenida sea la Navidad

Desde Welcome no nos importa decir que somos una agencia de publicidad pequeña. Es más, nos enorgullece demostrar día a día que lo importante no es el tamaño, sino la actitud. Creemos que ese valor es el que nos hace grandes. ¡Quién sabe! A lo mejor en un futuro pegamos el estirón y crecemos, pero por ahora nos gusta sentirnos tan pequeños como un niño, que mira todo con mucha más ilusión, que se sorprende por cualquier noticia, que juega y trastea con las cosas de mayores… y que peca alguna vez de demasiada ingenuidad.

Un año más, como cantaba Mecano, ha llegado la Navidad. Tiempo de compartir, de creer, de vivir, de disfrutar… y donde los más pequeños de la casa cobran todo el protagonismo. Así que no podíamos pasar por alto estas fechas que parecen pensadas para nosotros y por eso quisimos enviar a nuestros clientes un detalle, un pedacito de esa felicidad que sentimos cada día en la agencia. Eso sí, un pequeño detalle pero muy especial.

Porque para nosotros, definitivamente, la Navidad es para los más pequeños.

¡Bienvenida sea la Navidad!

Recordar con el olfato

¿Y si pudieseis llevaros en un frasco el recuerdo de algún lugar o prenda que significó algo para vosotros? Elijáis lo que elijáis, Olivia Clemence asegura que puede lograrlo.

Al ver el proyecto de Olivia Clemence nos viene a la cabeza la novela “El Perfume” de Patrick Süskind, que luego se adaptó al cine, donde el protagonista conseguía aislar en un bote la esencia de una mujer y que al olerlo producía un efecto cautivador, casi hipnótico. Pues Olivia parece haber conseguido algo muy parecido. Armada con un kit de experimentación (bastante similar al de la película) puede aislar los olores de prendas y lugares por medio de la deconstrucción de sus elementos compuestos, éstos serían tres: el olor, el color y el ADN. De su proceso obtendría pues un líquido de color, un olor y un vapor destilado de cenizas ricas en ADN. Todo, combinado en un frasco, asegura que es capaz de evocar los mismos recuerdos y sensaciones que la prenda o espacio analizado.

“La evocación de la emoción y la creación de ambiente es ahora una parte esencial en los entornos de la venta al por menor- asegura Olivia- Algunas de las marcas más importantes del mundo han incorporado aromas sutiles en los espacios de venta, creando un ambiente distintivo que anima a los visitantes a pasar más tiempo en la tienda.”

Entre sus futuros proyectos se encuentra: implementar los escaparates de las tiendas con un elemento olfativo, estudiar cómo afectan e interactúan las personas con los olores interiores y exteriores, y la exposición “Rastros” donde recreará olores de la década de los 60 en algún lugar de Londres todavía por definir.

Mezclado, no agitado

Da igual los sonidos que metas en la botella, la mezcla siempre saldrá bien. Si Robinson Crusoe hubiese usado la botella de Jun Fujiwara, ganador del premio especial Mitsubishi Chemical Junior Design Award 2012, para enviar un mensaje a través del mar, seguramente no le habrían rescatado pero habría conseguido hacer pasar un buen rato bailando a algún marinero o veraneante en la playa.

Aquí podéis ver un segundo vídeo de una actualización del experimento musical llamado Second Mix, grabado un año después.