A relaxing bath in Jigokudani

No vamos a descubrir nada nuevo diciendo que estamos en invierno, que hace un frío que pela, que donde se está mejor es en la cama o que el temporal Janus esta azotando de lo lindo por los Estados Unidos y ya se ha llevado a unos cuantos por delante.

Pero claro, de repente vemos las fotos de los monos de la nieve del Parque Nacional de Jyoshinetsu y se nos queda la cara de eso, de primates congelados.

Jigokudani Yaen-Koen se encuentra en la ciudad de Yamanouchi (Nagano) y es conocido por tener unas piscinas termales donde unos macacos oriundos de la zona combaten las bajas temperaturas del lugar dándose buenos y calientes chapuzones. La zona ya era conocida, pero se puso de moda gracias a los Juegos Olímpicos de invierno de 1998 y desde ese día no deja de ser visitado diariamente por nosotros, sus descendientes. En este parque natural los monos viven en total libertad y los visitantes pueden verlos y fotografiarlos sin problemas. Eso sí, abstenerse de tocarlos, darlos de comer, mirarlos a los ojos (curioso pero cierto) y, ni mucho menos, darse un baño con ellos por mucha envidia que nos den. Ya que si hiciéramos alguna de estas cosas nos arriesgaríamos a que nos cortaran los nakasones.

Las fotos que ilustran este envidiable post son de Issei Kato, fotógrafo de la agencia Reuters, especializado en retratar con su cámara los desastres de Fukushima como en sus reportajes Fishing in Fukushima o The Quiet of a Nuclear Beach. Pero esta parte, sólo tomadlo como nota informativa.

Lo que queríamos remarcar es primero, la envidia que nos dan los macacos. Y segundo, constatar una vez más que no estamos alejados de nuestros antecesores.

Tempus fugit

Ya lo decía el poeta Virgilio : “«Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus» (Pero huye entre tanto, huye irreparablemente el tiempo)”. Seguramente debía de tener, entonces, una sensación de paso del tiempo en el cuerpo que le preocupaba bastante.

Si consiguiéramos sentar al poeta Virgilio en una silla y que viese el vídeo titulado Danielle del director Anthony Cerniello sin que se vuelva de alguna manera loco de remate delante de un ordenador (porque todo hay que decirlo, se ha evolucionado desde el 30 a.c.), nos daría un abrazo, y seguramente completaría la famosísima frase con “Tempus fugit totum lacte” (El tiempo pasa a toda leche).

Os invitamos a ver el vídeo de la evolución de la vida de una persona en tan solo unos minutos y de una forma casi imperceptible. No olvidéis poner el sonido, la música acompaña tan bien como un vinito a un bistec.

Esperemos que os guste.

El arte de pintar con las manos

Hoy os presentamos a Paolo Troilo, un artista autodidacta que comenzó a dibujar a la edad de 4 años. Ya hecho todo un zagal, Paolo decidió darse una oportunidad y se trasladó a un pequeño estudio para dar rienda suelta a su creatividad. Salió a comprar todo lo necesario y al volver se dio cuenta que sus pinceles habían desaparecido. Eso, más que ser un inconveniente, se convirtió en todo un aliciente. Y se puso manos a la obra, nunca mejor dicho.

Artistas hiperrealistas los hemos visto por centenares, pero el gran valor de las obras de Paolo es que en todas ellas sus dedos son los pinceles que transforman el vacío de un lienzo en una estampa llena de vida. Una vez terminado el cuadro (todos ellos siempre en blanco y negro) remata sus obras con salpicaduras de pintura para dotarlas de más fuerza y movimiento. Tal vez en alguna de ellas este recurso se nos antoja excesivo, pero el resultado en la mayoría de los casos es “realmente” impresionante.

Observatorio cinéfilo

Dentro del cosmos del cine, entre las películas que brillan con grandes producciones, horas de metraje y actores de renombre hay un tipo de cine que, en comparación, son simples destellos cortos, que deslumbran durante un instante, pero que se quedan en la memoria igual que cualquier largometraje, o más. En este post os traemos algunos de los mejores cortos del cineasta Kahlil Joseph, ganador en el festival de Sundance 2013 del premio especial del jurado.

El cineasta Kahlil Joseph conmovió al mundo con su corto “Until the quiet comes”. Una visión fantástica del baile de los muertos, acompañado de la música de Flying Lotus. Y es que Joseph ha colaborado con numerosos músicos actuales para implementar las imágenes de sus cortos. Como por ejemplo la colaboración de Shabazz Palaces para el corto “Black up” o Seu Jorge para “The Model: Oshun and the Dream” (éste último en dos capítulos). Esperamos que los disfrutéis.

La sombra alargada del arte

La sensibilidad artística puede surgir de cualquier lugar, incluso de las sombras. El artista Rashad Alakbarov, de Azerbaijan, se sirve de objetos translúcidos suspendidos para crear proyecciones realistas en un mural.

Existen muchos otros artistas que usan esta técnica. Sólo tenéis que teclear Shadow Art Sculptures o algo similar y podréis encontrar cientos de referencias sobre este tipo de arte.